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Este perro está muy vivo

Corría 1984 cuando Tim Burton, un prometedor cineasta que acababa de fichar por Disney, se desmarcó con un mediometraje en el que un niño devolvía a la vida a su perro y mejor amigo, que había muerto atropellado. Se ve que Burton, hoy convertido en paradigma de lo gótico (para gloria de los explotadores del merchandising), no quedó del todo satisfecho con el primer Frankenweenie (en cuyo reparto, curiosamente, se encontraba una jovencísima Sofía Coppola), porque ahora regresa con una versión extendida y animada de aquella parodia de la novela de Mary Shelley.

Por J.M. Campos -