“Tu poder radica en mi miedo. Ya no te tengo miedo, por tanto, tú ya no tienes poder”

Por Raul Perez Andrade

Anoche, Didier Ruiz nos presentó en el Teatro Central “Trans (més enllà)”,  una obra cuyo rasgo principal es la valentía de las seis personas que aparecen encima del escenario. Tres hombres y tres mujeres que no se dedican a la interpretación y que se ofrecen descarnadamente, con toda la vulnerabilidad y sinceridad que sus cuerpos les permite, para compartir con el público sus vivencias y reflexiones con respecto a su identidad de género. Es una valentía que, desde mi punto de vista, radica más en el ejercicio de transparencia emocional que hacen en cada función, que en el hecho de representar a un colectivo tan invisibilizado y maltratado como el trans (aun sin pretender quitar mérito a esto último). Pero es que Neus, Clara, Sandra, Raul, Ian de la Rosa y Danny se muestran sin máscaras, sin personajes, sin una técnica interpretativa que les proteja. Se muestran tal y como son, con sus nervios, sus errores y su inocencia, y eso es algo que pocos actores son capaces de hacer, ya que éstos son, en palabras del propio Didier Ruiz, profesionales de la mentira.

Es esa inocencia del no-actor la que busca el director francés cuando abandona la interpretación en 1999, cansado de representar palabras que no eran suyas e historias que no había vivido. Comienza a trabajar con personas mayores, con presidiarios, adolescentes… Comienza a darles voz y hacer obras con esas voces, sin escribir ni una coma de cosecha propia.

En este último espectáculo se rodea de estas seis personas trans para articular con ellas un discurso sobre la identidad de género, retando a los espectadores a mirarlos a los ojos y no a la entrepierna y a deconstruir con ellos todos nuestros clichés, prejuicios y aquello que consideramos como normal. Nos propone mirar más allá (més enllà). De hecho en el coloquio posterior a la función confesó que, después de dos años de gira por los mejores escenarios europeos, invertiría el orden del nombre de la obra y la llamaría: “Més enllà (trans)”

Para conseguir su objetivo ha diseñado una puesta en escena muy sencilla, que no simple, que pone el énfasis en la presencia y el encuentro con estas seis personas, subordinando todos los recursos a ellas. Sobre el escenario podremos ver únicamente dos telones de gasa creando un pasillo de entrada y salida, y a Neus, Clara, Sandra, Raul, Ian de la Rosa y Danny que se alternarán, a veces en solitario, a veces en pareja y otras en grupo, para posicionarse frente a nosotros, mirarnos a los ojos y hablarnos. La obra no necesita nada más. El director hace un uso sutil de la música que enfatiza algunos momentos, separa el montaje en bloques temáticos y ofrece al espectador pequeños descansos para procesar lo recibido. En lo único que peca es en el uso de unos audiovisuales innecesarios.

En resumen, Didier Ruiz nos presenta una propuesta conmovedora, que retrata una problemática actual a través de la verdad de los cuerpos y las palabras de seis valientes. Una obra que, además de romper prejuicios sociales, transformará la visión escénica de algunos espectadores, haciéndoles descubrir el Teatro Documento. Espectadores que no podrán evitar preguntarse: ¿es esto teatro? Porque, de la misma manera que nuestros inocentes nos plantean: ¿necesito un pene para ser un hombre?, el montaje hará plantearse a muchos: ¿hace falta la ficción para que sea teatro?