Encubiertos y Frank Ocean

Por Miguel Romero

Volvemos con una segunda entrada de Encubiertos. Para refrescar un poco la mente, en la primera entrega os hablo de qué trata esta sección y hacia quién va dirigida. Y si el curioso caso de Lykke Li y su creativa y prometedora carrera os supo a poco, esta semana os traigo a otro grande entre los grandes. Un “encubierto” en el viejo continente, pero que en Estados Unidos ha dado –y da- mucho de qué hablar.
Aun así, sigo considerándolo encubierto por el trasfondo de su carrera musical y su nulo interés en lo comercial. Su trabajo ha sido alabado por la crítica norteamericana y muchos ya lo consideran un referente a seguir. Un grande en la escena de la música R&B que poco a poco va creándose un nombre, con tesón y a base de componer y crear melodías.
Hablamos de…

Frank Ocean Photoshoot

 

Frank Ocean
Su nombre completo, Christopher Francis “Frank” Ocean y es un californiano criado en Nueva Orleans. Ocean es conocido por su trabajo como rapero, cantante, productor y compositor. Pero Frank no es un artista más, no. No es un chico que lo tuviera fácil -¿quién si?- Es uno más. Un chico que terminó sus estudios y decidió estudiar en la universidad, hasta azares del destino – el huracán Katrina entre otras cosas – lo sorprendió. Su estudio de grabación desapareció y tuvo que empezar de cero. Ocean es una mente genuina, de estas personas que desprenden un aura especial. Todos hemos conocido a alguien así en nuestra vida. Especial, y yo, cuando he conocido a alguien así en mi vida, siempre me ha invadido una tristeza tremenda al sopesar que existe una posibilidad de que el mundo no llegue a disfrutar de su talento.

 

Frank Ocean photoshoot

Aun así, sólo con el talento no vas a ningún lado. Al menos hoy día. Y Frank Ocean lo sabía muy bien. Tras mudarse a la costa oeste, tuvo que trabajar y malvivir para poder cumplir su sueño. El sueño de hacer música y vivir de ello. Expresar y contar lo que tiene dentro, sin importar quién escucha. Es así como empezó a abrirse un hueco en la industria. Creando para los demás, componiendo y escribiendo canciones para los distintos músicos que pueblan las listas de ventas mundiales actualmente. Pero de algo hay que comer y por algún lado se empieza. Pronto le llegaría el turno a él de tener su propia carrera en solitario y poder escribir y comercializar su trabajo. Concretamente en 2009, tras haber trabajado para Pharrel Williams, Ty the Creator, Beyoncé, Nas o John Legend entre otros. A finales de ese año se unió a un colectivo de artistas de Los Ángeles de cultura hip hop llamado Odd Future, y tras conocer a Tricky Stewart, uno de los productores con más trayectoria en Hollywood, consigue firmar un contrato de solista para la discográfica Def Jam Records. Ya había conseguido meter un pie y encaminarse a cumplir el sueño de su vida.

Ocean es un vanguardista. Uno de los artistas que actualmente es consciente del poder del mundo visual y cómo éste puede ir de la mano en sincronía con la música. Su música es idiosincrática, tiene carácter propio y sobre todo, lo más importante, narra una historia. Sus letras son puras y claras y eso ha atraído a muchos artistas comerciales a su puerta y generalmente esas canciones compuestas por Ocean siempre suelen destacar dentro del repertorio. Si bien es cierto que su toque puede llegar a sonar melancólico, son sus piezas más oscuras las que crean la atmósfera necesaria para recrearse con la música. Esa burbuja que te invita a caminar con tus auriculares durante kilómetros y que despierta la musa. Ese estado de ánimo perfecto para acompañarte durante tu trayecto matutino en el transporte público. Esa es la magia de Frank Ocean.

Hasta el momento, Ocean ha publicado un EP Nostalgia, Ultra, y dos álbumes de estudio, Channel Orange y Blonde, siendo este último reconocido por la crítica y aclamado por las ventas en países como Estados Unidos o el Reino Unido. Además, también ha publicado un álbum visual, titulado Endless, el pasado año. Digamos que es muy consciente del modo de consumo actual. Hoy en día, estamos avasallados con imágenes y poco a poco éstas van sustituyendo a la letra a pasos agigantados. Ocean se sirve de esa necesidad por consumir material audiovisual y ha decidido crear un álbum visual. Estrategia a la que cada vez más artistas se suman. El poder de la palabra está cada vez más ligado a la imagen y música y vídeo se abrazan creando una sincronía de gran belleza. Al menos en el caso que estamos comentando, claro.

Frank Ocean live at concert

La música del californiano habla de deseos, de sentimientos introspectivos. Envidia, celos, rechazo o amor pueden verse reflejados en su música. Da la sensación de que muchas de sus letras son en realidad cartas privadas o reflexiones consigo mismo. La sexualidad también es un tema recurrente de sus letras, jugando con la ambigüedad del sexo y el género de la palabra. Verdaderamente su música invita a la reflexión y a recrearte. Casi como si te mirases al espejo y te enfrentases a la verdad del reflejo que te mira de vuelta, sin máscaras. Él utiliza la forma del lenguaje y hace uso de la gramática para regalar un juego de versos ambiguos, llenos de metáforas y paralelismos. Y para ello, hace uso de cualquier simbolismo, ya sea un par de Nikes, o su fetiche favorito, los coches, elemento omnipresente en su carrera.

Entonces, ¿por qué no lidera las listas de éxitos? ¿Por qué no se le conoce más allá de su escena musical? Sencillamente porque Frank Ocean es un músico demasiado histriónico. No encaja como producto a vender y del que lucrarse. Piensa demasiado y no se ajusta a la ecuación actual de realizar un álbum cada dos años. Se toma su tiempo y alimenta la expectación en torno a su trabajo. Ya sea a través de su Tumblr personal, o través de su propia revista, Boys Don’t Cry. Su posicionamiento ideológico, la controversia en torno a su sexualidad, unido a que es una persona con pocos pelos en la lengua lo convierten en alguien difícil de manipular para la industria. Y no renta.

Pero aun así, podría. Entra perfectamente en los cánones de belleza actuales y posee las herramientas necesarias para ser una estrella en el panorama musical actual. Digamos que es fácil imaginárselo protagonizando agendas adolescentes de muchas y de muchos. Digamos que tiene todo lo que necesita para conseguirlo. Sin embargo, su música es verdadera y genuina y se aleja del cliché fácil. No se adapta a las exigencias del género de lo que es y no es económico y prefiere seguir la estela marcada por su propia persona, creando su firma. Su estilo se desdibuja entre el R&B y el Soul. Con trazos electrónicos y toques del mundo clásico. Aporta habilidades del mundo del Hip Hop puro y la verdad que arrastra ese género, cruda y violenta. También puedes encontrar Pop en él y una maestría en el uso de sampleados y creando atmósferas propicias de provocar epifanías diarias. En resumidas cuentas, es un conglomerado de influencia y estilo único.

Frank Ocean photoshoot

Te recomiendo, lector, que escuches su trabajo si te interesa aquella música que te genere un debate interior. Que te ayude a recrearte y si buscas inspiración. Perfecta para sobrellevar una tediosa rutina de trabajo. Y lo que queda es disfrutar de sus últimos trabajos, Blond y Endless. Atentos a su nombre, que este chico tiene mecha para rato.

Una canción a elegir por ábum: “Novacane”, “Thinking About You”, “Nikes”.