La Semana Fantástica de Malandar. Crónicas y fotos

Por Paco Vallellano

antilopez-en-la-semana-fantasyica-de-malandar-©-Ana-Suanes-para-Revista-WEGODel 6 al 11 de abril, la Sala Malandar abrió sus puertas todas las noches a estilos musicales bien distintos. Por su escenario pasaron: Capullo de Jerez, Howe Gelb, Jose Ignacio Lapido, David de María, Antílopez y Los Aslandticos. Te dejamos con nuestro resumen de tres de esas noches a menera de crónicas y galerías de fotos. Disfruta.

Howe Gelb, viento del desierto

Howe Gelb en la Semana Fantástica de Malandar
Fotografía de Javier Sierra

Dentro del ciclo de conciertos Semana Fantástica de Malandar organizada por Spyro, el pasado lunes actuaba en Sevilla Howe Gelb, fundador y líder de los seminales Giant Sand, banda fundamental del sonido Americana desde mediados de los ochenta.

En esta ocasión el músico de Tucson se presentaba en solitario ya que el último trabajo que ha editado, “The Coincidentalist” (2013) lo ha hecho bajo su propio nombre. Lo que no quiere decir que viniera solo, ya que lo acompañaban dos de los músicos que han tocado en este disco: El guitarrista y batería de Tucson Gabriel Sullivan y el bajista Thoger T. Lund, que acompaña a Howe Gelb desde su estancia danesa.

El grupo local Kenedy estaba anunciado como telonero para una actuación en acústico. Con media entrada en la sala -un lunes siempre es un día complicado y más en estos tiempos- salió la banda al escenario y Gelb, con traje y sombrero tal que un trasunto de Leonard Cohen, presentó a Gabriel Sullivan que interpretó a modo de preludio un par de temas propios con la acústica, en la onda de rock fronterizo del maestro Gelb.

Howe Gelb en la Semana Fantástica de Malandar
Fotografía de Javier Sierra

Por fin sale empieza el show con Howe al piano eléctrico, que alternará con la acústica y la eléctrica a lo largo del concierto, y atacando Vortexas, el tema que abre su nuevo disco, con una intro de sabor a jazz cubano en las teclas. Sigue con Lost Love, un tema de “Dust Bowl” el disco que grabó antes de “The Coincidentalist”, con el ritmo trotón clásico de las tonadas más country de Giant Sand. Dominio total del tempo del concierto saltando de un estilo a otro con una facilidad pasmosa, y una fluidez musical más propia de un músico de jazz que de rock, o de flamenco, no en vano hizo hace unos años un disco con Raimundo Amador y gitanos de Córdoba, su “Band of Gypsies”, “Alegrías”.

El disco más visitado a lo largo del show fue, por razones obvias de “The Coincidentalist”, del que interpretó, Three Deaths os Lucky, con piano a lo Leon Russel, sin las estrofas de KT Tunstall, una pena; Unforgivable, con riff de guitarra a lo Peter Frampton o el jazz lúgubre de Picacho Peak con la que terminó el concierto. También pasó por otros recovecos de su ingente discografía con Giant Sand como la rockeras y distorsionadas Pathfinder y Mountain of Love extraídas de sus ignotos discos de los noventa, y así hasta una docena de temas de largo desarrollo (el concierto duró más de hora y media) con muchos quilates de rock and roll. Para terminar con un bis en el que tocaron Shiver, lo más parecido a un hit que tiene Giant Sand, sacado de su disco del 2.000 “Chore of Enchantment”. El último invitado al show fue el ínclito Raimundo Amador tocando desde el Iphone del bueno de Howe, mucho arte.

Jose Ignacio. El Último Bohemio

El pasado martes 8 de abril José Ignacio Lapido visitaba de nuevo Sevilla para satisfacción de su nutrida legión de fans sevillanos. Esta vez su concierto estaba incluido dentro de ciclo Semana Fantástica de Malandar organizado por Spyro que en un esfuerzo encomiable ha ofrecido conciertos de lo más diverso desde el domingo 6 de abril hasta el pasado viernes. La actuación de Lapido contó con el músico local Guillermo Alvah, cantautor rock clásico en la onda de Pereza. Acompañado por otro miembro de su banda, los Predicadores, ofreció en acústico algunas temas del disco homónimo que tienen, como los Ángeles más Tristes del Rock and Roll o Todos la llamábamos Katy.

Para esta ocasión la banda de José Ignacio Lapido se presentaba en formato de cuarteto eléctrico-acústico, como lo han venido haciendo en sus últimos conciertos. Acompañando a José Ignacio que se encargaba de la guitarra acústica, venían Víctor Sánchez a la guitarra eléctrica, Popi González a la batería y percusión y Raúl Bernal al órgano, componentes de su banda desde hace mucho y con los que ha grabado sus últimos trabajos. Con la sala Malandar casi llena salió la banda para acomodarse en sendos taburetes para comenzar una actuación con sabor a rock clásico. Arrancaron con el medio tiempo No Queda Nadie en la Ciudad, para seguir con Nada Malo, otro tema lento donde brilló el órgano a lo Garth Hudson de Raúl Bernal que dotaba de mucho empaque el sonido de la banda. Luego nos aseguró con sorna que aún quedan Cosas por Hacer incluido en “Formas de Matar el Tiempo”, su último disco.

La banda estuvo batiéndose el cobre en el escenario durante más de horas, siempre contando con la complicidad del público que ya he hecho clásicas hasta las canciones más recientes del bardo de Granada. El repertorio del concierto se paseó por todos los discos en solitario de Lapido de forma indiscriminada, sonaron, entre otros temas, la evocadora Ladridos del Perro Mágico, las Americanas Muy Lejos de Aquí y No hay Vuelta atrás, la rocanrolera Está que arde, las sentidas baladas Algo me Aleja de Ti y Antes de Morir de Pena o la elegiaca Cuando el Ángel Decida Volver, sin bajar el nivel en ningún momento y dando la impresión de que cualquier selección de canciones hubiera resultado acertada en manos de estos músicos. También se aprecia en la prosa de Lapido un giro a temáticas más prosaicas y naturalistas, aunque sin dejar del todo el uso de las metáforas amargas y referencias cultas marca de la casa.

En el bis comprobamos que el culto a 091 continúa totalmente vigente vista la reacción del respetable cuando suena Sigue Estando Dios de Nuestro Lado aunque antes ya había tocado José Ignacio solo una escalofriante La Noche que la Luna Salió Tarde. Y más clásicos para el último tramo del show: La Hora de los Lamentos, que podía pertenecer a 091 perfectamente; La antesala del Dolor, a ritmo del mejor power pop y Con la Lluvia del Atardecer interpretada solo con acústica y piano. Para el gran final la banda entona el himno que ya es En el Angulo Muerto y la emocionante a estas alturas del partido La Torre de la Vela.

Antílopez. La sonrisa está garantizada

Terminamos nuestro repaso por La Semana Fantástica de Malandar con un galería de fotos del concierto que Antílopez dio el jueves 10 de abril.

*Fotografías de Ana Suanes.


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