La resistencia de Reincidentes

Por Salvi Nuñez

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Era una buena noche para ver a los Reincidentes, un buen plan. Entrada a precio asequible y una fecha ideal para reunirse con los amigos y ponerse a cantar himnos de la infancia o primera juventud. Gran ambiente en los prolegómenos y una sala sensacional para citas emblemáticas como esta, una pena los abusivos precios de las bebidas pero bueno, al menos compensaba un poco la parcela al aire libre para fumadores como desahogo a la bulla que poco antes de las 10 de la noche reinaba en la Sala Custom.

No sé si se agotaron las entradas pero aquello estaba de bote en bote, esperando a unos Reincidentes con todo de cara para dejar contentos al personal. Y comenzaron dando cuenta del disco de versiones donde homenajean a cantautores, llevando a su terreno delicadas composiciones como Rosas en el mar de Aute , Fiesta de Serrat u otras canciones de autores no tan cercanos al gran público como Agardarei del gallego Luis Emilio Batallán.

Puede que este inicio pillara por sorpresa a los seguidores de la vieja escuela del rock sevillano, pero fue un preludio distinto y llamativo que sirvió de antesala a sus himnos más celebrados, los cuales arrancaron con Dime y Rip Rap. A partir de aquí fueron alternándose lo más añejo con lo más reciente: Jartos de aguantar que sonó “extrañamente” actual o Dolores, mezcladas con Latinoamérica o El Huracán. Aunque también hubo tiempo para los temas propios de su nuevo disco: Vamos pal infierno o Eh Loko, que fueron celebradas con júbilo por el público más joven de la sala.

Y es que fue un concierto más diverso de lo esperado para los que esperaban oír todos los grandes éxitos de los sevillanos, pero igualmente disfrutable y emotivo, principalmente por poder volver a contemplar la energía que aun desprenden los Reincidentes en una actuación clásica de punk: acelerada, de ritmo alto, y sin ningún descanso para los asistentes que se empujaban y bailaban despreocupados a lo largo y ancho de casi toda la sala.

El concierto avanzaba hacia su final y como era de esperar fueron cayendo los temas más esperados: Resistencia, La historia se repite, Grana y oro y la inmortal Vicio volvieron a sonar en Sevilla por enésima vez, con el mismo poder de antaño, haciendo que amigos que ya peinan canas sigan acordándose de una juventud musical combativa. Quizás, hubo tramos del concierto en que sonaron algo acelerados y puede que se mostraran un poco fríos con el público de su ciudad, pero hay ciertas bandas a las que se les perdona todo, o casi todo, y Reincidentes, por trayectoria y actitud son una de ellas.

Ahora solo queda esperar que el relevo generacional se produzca, que los jovencitos imberbes dejen de ver la Mtv y vengan a ver un concierto de los Reinci, no estaría mal que se fueran enterando de que como bien cantaron anoche los rockeros sevillanos en uno de sus temas más celebrados,( Andalucía entera),“esta mierda no es democracia”.