‘Mi padre y yo. Un western’

Por Daniel López García

“Creo haber escrito un disparate exótico” dice Juan Manuel Gil (Almería, 1979) en el prólogo de Mi padre y yo. Un western, publicado por Libros El Gaviero. El origen de esta obra se encuentra en Facebook cuando Juan Manuel escribió una corta conversación con su padre que rápidamente se convirtió en un éxito de comentarios. A esta le sucedieron otras y después de compartirlo con amistades y con su editora Ana Santos,  el escritor reconoció tener “algo muy marciano y familiar entre las manos” que podía convertirse en un libro.

La brevedad, la rapidez y el humor son algunas de las claves fundamentales para entender esta obra. El libro de apenas cuarenta páginas se compone de sesenta y ocho aforismos que toman forma de diálogo, acompañados en algunas ocasiones de una brevísima acotación al estilo teatral. Estos intercambios verbales, en cierto modo, recuerdan a las greguerías de Ramón Gómez de la Serna.

Si las greguerías usaban la metáfora y la asociación de imágenes o conceptos contrapuestos para producir un choque entre pensamiento y realidad, Juan Manuel Gil lo hace a partir de la confrontación de dos personajes a través del diálogo. El primero, el hijo, dilación literaria de Juan Manuel, representa el mundo bohemio y trascendente de la literatura, lo impalpable, la expresión de los deseos. El segundo, el padre, es un personaje sensato y franco, con los pies pegados a la tierra. El humor en la obra de Juan Manuel también es motor y resultado de la misma, el desencadenante del duelo entre padre e hijo por el que se muestra una visión de la realidad espontánea y nueva. En ese sentido, estamos ante un extraño divertimento literario que fundamentalmente nos hará sonreír a partir de sencillos golpes de genialidad, entre el chiste y la poesía, marcados por la ternura de la mirada de un hijo hacia su padre.

[3]

YO: Qué difíciles son las despedidas, papá. Ella está ahí, pero a la vez ya no está. Ni yo tampoco. Es algo raro. Y sin saber muy bien cómo decir las cosas. ¿Sabes de qué te hablo?

MI PADRE: Ahora vengo

De esta forma, padre e hijo se ven enfrentados a sesenta y ocho duelos verbales. En todos ellos es el personaje del padre, con esas balas orales que  demuestran una sensatez fina y certera, el que desmonta las contradicciones del hijo, situadas en ese difuso plano en el que tratamos de lidiar con nosotros mismos.

[35]

YO: Menudo plan. Estoy escribiendo una novela más intimista de lo que esperaba. A veces me asusta tanto conflicto interior, tanto hurgar donde apenas apetece detenerse… No sé, quizá debería…

MI PADRE: Juan, esperaré a que la lleven al cine. Ya sabes, sin rencor.

De la confrontación de los personajes surge el humor y, al mismo tiempo, una reflexión que manifiesta la ambivalencia del sentido de nuestros actos. Por tanto, podríamos decir que la estructura de la obra funciona como una bisagra que cuando se encuentra plenamente abierta confronta esos dos márgenes, expresados por padre e hijo, en los que se organiza la vida.

 [64]

[Al teléfono]

MI PADRE: Juan, en la radio dicen que un escritor ha rechazado un premio nacional de seis mil euros. ¿Has sido tú? Si has sido tú, por aquí no aparezcas.

Aunque en algunas ocasiones la bisagra se va cerrando acercando posturas, siendo el padre con una mirada limpia, honesta y sencilla el que aportará una visión más profunda y poética de esa realidad compartida.

 [13]

YO: Domingo soleado en el sur. ¿Se puede pedir más?

MI PADRE: Silencio

Estamos ante un libro que nos hace reír, aunque de esa risa surge una reflexión. El autor nos lleva a un espacio que fácilmente reconoceremos como propio, el familiar, y con esa ingeniosa brevedad nos traslada tensiones vitales llenas de ternura. Es de esta forma, a través de esa dialéctica entre padre e hijo, de la confrontación entre las aspiraciones, los deseos y la franqueza del mundo, como  Juan Manuel Gil va trazando un camino que va desde la complejidad de la vida hasta la sencillez de las cosas.

Web editorial: http://www.elgaviero.com/

Blog Juan Manuel Gil: http://lacasadelnadador.blogspot.com.es/