‘Los Movimientos’ de El Hijo: Autoedición y Auto-exigencia

Por Ana Carretero

El Hijo, proyecto musical de Abel Hernández (Migala, Emak Bakia), nos sorprendió a finales de 2012 con un nuevo disco, Los Movimientos. Un trabajo auto-editado para el que orquestó una campaña de crowdfunding, cuyo éxito confirmó varias cosas. Por un lado, Hernández tiene un público leal y numeroso; un mecenazgo poliédrico que le ha permitido trabajar con libertad. Por otro, la autoedición ha supuesto un paso adelante en su carrera demostrando que no hay mayor responsabilidad que componer con el listón que se marca por uno mismo.

Los resultados: arriesga y gana. Al menos en lo artístico. Muchos han afirmado ya que este trabajo es un viraje hacia el pop cósmico. Abel no ha perdido ni un ápice de la sutileza que ha configurado su personalidad artística en grabaciones anteriores. La diferencia es que ahora la expresa con una rítmica más versátil con guiños al glam-rock, el kraut y el pop más etéreo. Capas y capas-me gusta mucho el tratamiento de guitarras teclados y cajas de ritmo- que ejercen como colchón perfecto a unas melodías escurridizas con ricos juegos vocales (Dignos de mención el trabajo de coros en Stockhausen o Exteriorización del cuerpo astral, aunque el disco está plagado de ellos).

 

En lo que a las letras se refiere, – sin duda uno de los puntos fuertes de su cancionero– Los Movimientos es un ejercicio de acercamiento de su prosa melancólica a un entorno más hostil, el que nos rodea en esencia. Bajo esas metáforas de tormentas y tempestades se esconden pequeños cuentos modernos sobre devenir del día a día; siempre desde el prisma único del imaginario de Hernández cuajado de lirismo, ironía y, en cierto sentido, de cripticismo. “Si tú pudieras ver, si alcanzaras a mirar, verías mis moléculas bailar (…) Tu tempestad es lo que quiero amar”, canta en Remolino, el segundo corte del disco.

Para este viaje tan personal, del campo a la ciudad y de la balada más industrial al pop orfebre, se ha rodeado de un equipo inmejorable con David T. Ginzo, Javier Montserrat y Xose Luis Saqués como banda; Carlos Toronado (PAL) en las grabaciones y Raúl de Refree en la postproducción. 43 minutos que saben a poco con perlas como la ya nombrada Remolino, Petrificado o la pegadiza Buscando el sol. El próximo 7 marzo tendremos la oportunidad de verlo en directo en sala Cero de Sevilla. Será después de sus conciertos en otras ciudades andaluzas como Granada o Antequera.

Las entradas tienen un precio de 8 euros anticipadas. Cómpralas a través de internet. El día del concierto el precio será de 13 euros. El concierto comienza a las 21:30 horas