«No he venido a revolucionar nada»

Por J.M. Campos

Entrevista a José Luis Cienfuegos, director del IX Sevilla Festival de Cine Europeo

Los aficionados al cine ya han activado la cuenta atrás para el comienzo del IX Sevilla Festival de Cine Europeo. Y quién mejor para guiarnos entre los recovecos y novedades de esta nueva edición que José Luis Cienfuegos, que ha pasado de dirigir el Festival de Gijón durante 16 años -convirtiéndolo en toda una referencia del cine independiente- a ser el principal responsable de la pujante cita en la capital andaluza en 2012.

 – A pocas horas del comienzo del debut, se encontrará usted echo un manojo de nervios.

– Tiendo a distanciarme un poco cuando veo que la gente está nerviosa, tensa. Más que nervios, tensión, porque es el primer año y hay muchas expectativas. Hemos organizado el Festival en un tiempo récord, es decir, hacer un festival de estas características requiere nueve meses y lo hemos hecho en apenas cinco. Con una nueva estructura y una nueva organización, no sólo de personas, sino también a la hora de desarrollar el trabajo.

– ¿A qué se debe el cambio de sedes (de Nervión al Avenida, Alameda y Plaza de Armas)? ¿Temen que afecte a la recaudación?

– El temor, más que por el número de espectadores, que creo que no (de hecho, en tres días hemos triplicado la taquilla del año pasado. También porque estoy muy contento con la programación, hubiera firmado tener los contenidos que tenemos este año), miedo sobretodo a nivel organizativo. Yo no quería irme de los cines Nervión porque me habían explicado que funcionaban muy bien, que el Festival estaba allí como en casa. El personal y la directiva de los Nervión nos acogían también este año, pero había un problema técnico: el ala donde se celebraba el Festival sólo puede proyectar películas en 35 milímetros, así que nos causaba tremendos problemas de producción. Plaza de Armas sí está completamente digitalizado, y nosotros ahora estamos trabajando con cuatro formatos diferentes. Ha sido una cuestión de números, no había presupuesto para que el Festival asumiera el alquiler y la digitalización de las salas. Yo no venía aquí a revolucionar nada [sonríe], los cambios me llegan más que los haya ido a buscar.

– ¿Cómo llegar al público menos cinéfilo, más acostumbrado a los blockbusters?

– Con una labor de comunicación. Para el público menos habituado o que no le apetece ir a ver cine de autor con mayúsculas, ahí está la habilidad de los programadores de diseñar contenidos un poco más abiertos. Grandes Esperanzas, Invasor, A hijacking -sobre un secuestro en alta mar, con piratas-, The suicide shopuna película de animación de Patrice Leconte… Si a alguien le gustan películas como Looper, que por otra parte está muy bien, lo único que tiene que hacer es leer e informarse. Me parecería ridículo que alguien le diera la espalda al Festival simplemente porque creyera que lo que programamos no le interesa o está muy alejado de sus gustos. Simplemente hay que informarse, y seguro que cada día va a tener una película que sí le va a atraer o de la que algo le va a llamar la atención. Seguro.

– Ulrich Seidl, Michael Haneke, Léos Carax,… ¿Siente una predilección especial por alguno de los directores participantes?

– Sobretodo estoy feliz porque algunos directores por los que había apostado en mi anterior etapa vienen a Sevilla, a apoyar éste primer año. Y son directores de absoluta referencia: Balabanov, Ulrich Seidl, Tizza Covi, que viene con Lebanese Rocket Society,… El caso excepcional es Ulrich Seidl, que viene a Sevilla a presentar sus dos películas. Seidl es un director que va a ser un descubrimiento porque no se ha visto nada de él por aquí.

– Díganos tres perlas de la programación que nadie debería perderse.

– Uf… no me atrevería. Más que elegir ésta o ésta, invitaría a los espectadores a que se aventuraran. Hombre, está bien ir al festival y ver la última de Haneke, pero es más interesante aventurarse y llegar a descubrir. Yo creo que los espectadores de un festival lo que buscan es eso, que tú les sorprendas. A lo largo de mi carrera como programador cinematográfico siempre he tratado de transmitir al espectador que no tiene que buscar la obra maestra en cada esquina, eso es un poco absurdo. Hay que buscar obras con las que dialogar, que te estimulen para bien y para mal, y por eso estamos empeñados en que los directores que vengan a Sevilla se enfrenten a los espectadores, a su público, porque yo creo que eso enrique mucho a unos y a otros. Si un director recorre varios festivales comprueba cómo se percibe su película según los diferentes tipos de público y países. Yo he visto en Cannes películas en las que se caía la sala y eran un exitazo, que luego aquí en España se han bateado. A mí me parece que es muy bonito y estimulante.

– Háblenos un poco de esa novedosa sección que es Nuevas Olas.

– Es la sección para los espectadores más… [duda] inquietos. Si se quiere, es la sección más exigente, y le confiere cierta frescura al Festival. Sobretodo aleja los nubarrones de que los festivales nos convirtamos en previsibles y que todos tendamos a repetir la misma programación. Evidentemente, tú ves una película en Cannes o en Berlín como The Hunt, de Vinterberg, y la quieres para tu festival. Pero lo bonito es programar otro tipo de películas y darle una personalidad. Yo creo que en el programa de este año se ve que hay muchas maneras diferentes de hacer cine en Europa. Y entiéndaseme bien: ya no sólo las nominadas a los Premios del Cine Europeo, sino que hay otros cines que tienen que tener cabida en un festival como éste.

– ¿Está el cine, y en general la cultura, en grave riesgo por las políticas de recortes y la subida del IVA?

– Hace unos días leía una carta al director de un espectador que se había gastado… [hace cálculos, primero mentales y luego por escrito] con su pareja y su hija más de cincuenta euros entre el cine y las palomitas. A lo mejor es el momento de dejar de lado las palomitas… Por otro lado, la subida del IVA me parece que no beneficia absolutamente a nadie, llega el momento de plantear otras estrategias. Aquí en Andalucía se han hecho ofertas especiales con algunos estrenos. Y luego, hace falta algo muy importante: que los propios directores se ocupen de la promoción de su película, no que la estrenen y después del primer fin de semana se olviden. Y por qué no, recorrer algunas plazas donde se estrene, no sólo visitar Madrid y Barcelona. Algunos directores opinan que, una vez estrenada, la obra ya no le pertenece. Hombre, pues a lo mejor sí, sobretodo si quieres seguir haciendo cine. Hay que fomentar la cercanía entre los directores y los espectadores. Y sobretodo, entender que las provincias existen, no sólo las grandes capitales.

Grupo 7, Carmina o revienta, La voz dormida, El mundo es nuestro… Muchos títulos andaluces han logrado recientemente buenas cifras en taquilla y aceptación. ¿Goza de buena salud la producción audiovisual andaluza? ¿Qué hacer para impulsarla?

– La actual sí, la duda es qué ocurrirá a corto plazo. Lo que nos apetecía este año era poner en evidencia esa riqueza impresionante del cine andaluz de la última década y especialmente de este año. El problema es que no se sabe muy bien qué va a ocurrir a corto plazo, el año que viene, porque parece que está todo parado. Hay mucha gente y muchos puestos de trabajo, que no sólo son… “los de la ceja”, por Dios. Lo mismo que los festivales de cine no somos tipos que estamos en casa viendo DVDs diciendo “ésta me gusta, esta no me gusta”. Hay mucha gente que trabaja en la Industria, eléctricos, maquilladores, atrezzo,… la cantidad de puestos de trabajo que hay en torno al cine. Y en los festivales, tres cuartos de lo mismo. ¿Cuánta gente trabaja en producción o en traducción y subtitulación? Parece que no nos damos cuenta de eso, que el cine son los directores y los actores y se acabó todo. Cuando lees comentarios en la prensa, los argumentos son de una ligereza insultante.

– Además de más ediciones, ¿qué le falta al Festival de Sevilla para estar a la altura de citas como San Sebastián en cuanto a reconocimiento y prestigio internacional?

– Proyectarse un poco más, porque el festival es conocido y querido. Hace falta que se esté trabajando todo el año, tienes que empezar a trabajar desde que se termina una edición. Cualquier festival serio de los que se hacen en España está abierto todo el año; puede que con dos o tres personas durante unos meses. Trabajo hay, y nosotros lo hemos sufrido en la organización de este año. Si hubiera una estructura más estable, con la materia prima que tenemos para la organización del Festival, las cosas seguro que habrían salido bastante mejor.

Mira la programación del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2012 y los conciertos que se celebrarán de manera paralela