El viaje de la memoria de Fiona Tan

Por Paula Velasco

Sólo quedan tres días para que la memoria de Fiona Tan abandone el CAAC. Ojalá pudiese quedarse para siempre, pero su naturaleza es tan viajera como los recuerdos que aparecen en la obra de esta artista. Han pasado años desde que empezó a reconstruir fragmentos de historias y tiempos mediante imágenes de archivo con la intención de cuestionar las ideas asumidas que el observador tenía sobre su pasado. Ahora trabaja en los vínculos entre nuestra memoria y las imágenes, de cómo ésta crea contenido para los espacios vacíos que trae consigo el olvido.

Fiona Tan nació en Indonesia en el 66 con sus raíces repartidas entre China y Australia. Hace años que decidió serrar estos nexos para irse a vivir a Ámsterdam y hacer de su desarraigo autoinfligido el eje central de su discurso artístico. Es la primera vez que expone individualmente en España, y lo hace por todo lo alto: presentando en primicia su última obra, titulada Seven. Gracias a trabajos como éste, la creadora ha conseguido ser considerada una de las artistas contemporáneas más relevantes en el ámbito de lo fílmico.

Tras la puerta automática que separa esta muestra del resto encontramos la primera obra. Empezamos nuestro recorrido con May you live in interesting times, un vídeo de una hora de duración centrado en el cruce de culturas que ha propiciado la inmigración. Hay mucho de autobiográfico en esta pieza, ya que utiliza el documental para cuestionar la construcción de la identidad de la sociedad china que ha crecido alejada de su país. Es, en definitiva, una profunda reflexión sobre los cambios culturales que trae consigo la migración.

Para contemplar el resto de instalaciones tendremos que cruzar de nuevo una puerta, una obra de collage de distintos elementos entre los que podemos encontrar contrachapado y metal adornados con bonitos colores. Estas puertas son portales a la memoria, pequeños contenedores que separan las evocaciones de la artista de aquellas que creamos nosotros en el camino entre entradas y salidas. Tras ellas nos esperan cinco obras más.

Punto de partida, que así se llama la muestra, se articula en torno a tres videoinstalaciones. Nuestros ojos curiosos se toparán en primer lugar con el vaivén de las olas de News from the near future, una obra de archivo creada a partir de los documentos fílmicos del Museo de Cine de Amsterdam. La artista las ha intervenido, las ha coloreado y les ha dado unidad mediante el sonido para crear una pieza de casi 10 minutos sobre el agua, su fuerza, su belleza y sus catástrofes. Seguimos abriendo puertas para chocar de frente con A Lapse of Memory. Este lapsus en la memoria traza el retrato de un hombre imaginario, un explorador que se encuentra perdido en sus recuerdos fragmentados. La película recoge su deambular mientras una voz femenina trata de explicar su comportamiento con un acento que enamora. Nada se ha dejado al azar en este vídeo: está rodado en el Pabellón Real de Brighton, un entorno de gran belleza que sirve como excusa para reflexionar sobre la relación paradigmática entre Oriente y Occidente. Junto al vídeo podemos ver una serie de fotografías que se centran en el la primera escena de éste, donde se muestran los cambios que sufre el entorno en función de la horquilla de tiempo en la que lo retratemos.

Continuamos nuestro paseo por las realidades de la artista para llegar a Thin Cities, una obra silenciosa que nos habla de “el otro“. El espacio expositivo está ocupado por cinco pantallas de gran tamaño que, suspendidas, nos muestran distintos retratos de distintos grupos de personas. Si la vista no se detiene el tiempo suficiente ante cada escena podría parecer que viaja entre fotografías, ya que los vídeos toman la esencia de la imagen fija para nutrirla con la naturalidad del movimiento.

Esto no es todo. Al volver sobre nuestros pasos encontramos otra puerta colorida tras la que nos espera entre el silencio una proyección vertical en alta definición. La obra completa dura 7 horas y habla de los habitantes de Holanda y su cotidianidad. Seven comienza su discurso con la imagen de un bebé de cinco meses y termina con una mujer de setenta y siete años, retratos que se construyen con un pausa y que marcan el paso del tiempo en la muestra. Antes de marchar podemos escuchar Brendan’s Isle, una pieza que cuenta la historia de un monje irlandés que emprendió un viaje fantástico, plagado de peligros, para encontrar la isla donde el paraíso era real.

Sólo tienes hasta el 24 de este mes para visitarla, así que no lo dudes, pásate por el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y disfruta de esta joya del videoarte. El centro permanecerá abierto de 11:00 a 21:00 h hasta el sábado y de 11:00 a 15:00 h el domingo. Recuerda que la entrada es gratuita de martes a viernes, de 19:00 a 21:00 horas y los sábados de 11:00 a 21:00 horas.