Crónica: Supersubmarina, en la azotea

Por J.M. Campos

Crónica: Diego A. Vicente / Fotos: J.M. Campos

Hay cierto misterio en las azoteas y en los tejados. Siempre son un buen lugar para escapar en medio de la ciudad o para organizar una fuga de presos, como aquella que planeaba Bill Murray con Scarlett Johansson en Lost In Translation. La propuesta de Live The Roof (que ahora comienza su andadura en Málaga) es que nos escapemos a las azoteas de la ciudad para conocer a los artistas de una forma diferente. Conciertos de pequeño formato, en primer plano y para un público limitado.

El pasado jueves 25 de Agosto pudimos asistir al concierto ofrecido por los jiennenses Supersubmarina en la azotea del Hotel Oasis, debajo de unas macetas sin geranios, y con los tejados de Sevilla de fondo.

[Mira la programación de Live the roof en Sevilla]

El ambiente era muy acogedor; el público se encontraba distribuido bajo una pequeña carpa, en los veladores, en la barra y en el borde de la piscina del hotel, donde acababa el murmurar de la ciudad y empezaba el rumor del agua. Supersubmarina hicieron su aparición en la azotea y sin presentaciones, rompieron el hielo con la fuerza de toda una ‘Ola De Calor’, uno de esos hits instantáneos de la banda, que parece tomarse al pie de la letra aquello de ”para qué hacer canciones, mejor hagamos singles”.

El sonido acústico, perfecto desde el primer instante, no necesitó de muchos ajustes desde la mesa de sonido. ‘Ola De Calor’ al principio sonó algo esquemática, con Chino acompañando con la acústica, pero Jaime poco a poco fue encontrando esas ráfagas de viento sideral a las que cantan. Buen comienzo.

Para continuar, probaron en directo uno de los temas que formarán parte de su nuevo larga duración. Para saber por dónde irán los tiros en el nuevo disco, Chino nos comentó tras el concierto que actualmente estaba escuchando música de Foo Fighters, Bombay Bicycle Club y The National (combinación de electricidad y mal rollo). Seguro que seguirán indagando en esas atmósferas tensas, como han hecho pervirtiendo el inocente tema de Alex y Christina ‘Chas! Y Aparezco A Tu Lado’ de manera que ese Chas! resulta un tanto amenazador.

Después dedicaron ‘OCB’ a todos los fumadores. Uno de los primeros temas de los jiennenses, de cuando daban bandazos por Úbeda, y en el que Chino, rasgaba su voz en el aire sin aire de Sevilla en agosto. Luego interpretaron ‘Eres’; un tema donde se reflejan las influencias del rock comercial americano, tanto en las guitarras como en las inflexiones vocales de Chino.

Justo entonces, para detener la tormenta, se accionó el riego automático de la azotea del hotel mojando a Juancha, baterista de la banda, que se encontraba rodeado de algunas plantas. Tras el pequeño chapuzón, terminaron el primer acto con ‘Centro De Atención’, recetario algo insulso de la vida de un perdedor, pero con buenos momentos de Jaime con su Gibson Les Paul.

La banda desfiló y hubo un intermedio durante el que los asistentes pudieron dedicarse a la cerveza, a intercambiar impresiones o a disfrutar de las magnificas vistas de(sde) la azotea, acompañados por algunas canciones imperdonables de LOL (Ya ves, soy un loco…).

Tras la pausa, la banda se quedó en el backstage y Chino apareció en solitario para rodearse de un silencio que fue quebrando con los primeros acordes de ‘El Encuentro’ perteneciente a su último EP (Realimentación, 2011). Los encuentros como consecuencia del movimiento de las esferas y de las oscilaciones de los precios de los vuelos. Una de las canciones mejor desarrolladas de la banda, con un final que parece ir despegando y que acaba muy por encima de las palabras y de los aviones.

A continuación, Chino mordió las palabras cantando entre dientes ‘Puta Vida’. El tema más visceral de la banda que parece decir que no hay estados intermedios entre la desesperación y la euforia incontenible, una permutación constante entre los extremos: <<vete, ya no puedo más/ déjame ya en paz/o quiéreme tanto como para estallar>>. Ciclotimia del vivir.

La banda volvió a su lugar y Pope hizo vibrar las cuatro cuerdas de su Fender American Deluxe para dar comienzo a ‘Emperatriz’, que dibuja a un ser odioso, adicta a las redes sociales y la mensajería instantánea y capaz de elevar las pequeñas discusiones a la condición de conflicto internacional. Poco a poco Jaime se fue adueñando del espacio que dejaba la voz de Chino para ese imprimir ese impulso eléctrico con su Gibson. Esta ‘Emperatriz’, que a buen seguro tiene nombre propio, recuerda mucho a esas chicas que suelen pasearse por las canciones de Los Planetas.

En el último tramo del concierto no podía faltar la que posiblemente es su mejor canción hasta la fecha y que comienza así: <<Sabes esos días… >>. ‘Niebla’ es el brillante retrato de un Watergate sentimental, con guitarra desfibrilante y con un gran estribillo que fue coreado por todo el público: <<su caminar, su despertar, su forma de hablar, su mal humor, su estar mejor, su pelo y su voz>>. Brillante.

Se marcharon, sin bises, con el tema que da nombre a la banda ‘Supersubmarina’. El público se quedó con (muchas) ganas de más y tanto ha sido el malestar y la polémica que la organización ha tenido que emitir un comunicado hace pocos días aclarando que fueron los jiennenses los que decidieron la duración del concierto.

Pero en lo estrictamente musical no podemos reprocharle mucho a la banda, tal vez que con este set para distancias cortas podrían jugársela un poco más y buscar otros matices en las canciones. Tampoco les perdonamos que nos dejaran sin ‘Ana’; como le oímos decir a una de las asistentes al concierto –Eso sí que duele -.

Poco nos queda que decir desde estas líneas. A lo mejor nos volvemos a ver algún día en las azoteas. Por cierto, sabes esos días…

[flickrslideshow acct_name=”revistawego” id=”72157627415695971″ width=”670″]