(Libros) ‘El Capitán Cap’: Groucho en el París de 1900

Por J. Guardia

El-Captain-Cap_ALTASu autor está considerado uno de los mayores humoristas de las letras modernas y precursor del humor blanco, del negro, del absurdo y de todas las vanguardias literarias que sacudieron Europa a principios del siglo pasado. La editorial cordobesa Berenice acaba de rescatar ‘El Capitán Cap‘, la obra que Alphonse Allais publicó por entregas en los periódicos a finales del XIX y que tiene como protagonista a un aventurero anglo-americano que bien podría haber sido el padre de Groucho Marx. (Sigue leyendo si quieres saber más de ‘El Capitán Cap’).

Las andanzas de Cap inician con una broma electoral que fue real y protagonizó el colega de Allais, Albert Caperon. Este controvertido librepensador galo se postuló, avalado por dicho autor y toda su camarilla bohemia de Montmratre, como “el Captain Cap” en las elecciones legislativas francesas de 1893 por el IX distrito de París. Caperon presentó un programa antieuropeo y antiburocrático que incluía soluciones tan brillantes como la conversión de la plaza de Pigalle en puerto marítimo, la construcción de un fuerte y una plaza de toros en la colina de Montmartre, el restablecimiento del libertinaje con vistas a la repoblación o la supresión de la burocracia y de la Escuela de Bellas Artes.

toulouse-lautrec-at_the_moulin_rougeTras los honrosos 176 votos obtenidos, documentados en la Asamblea Nacional Francesa, Allais relata las hazañas de esta especie de superhéroe cotidiano, experto en idear soluciones, inventos o cócteles para cualquier dilema moral o inconveniente de índole práctica: la solución al problema de los confetis mediante el reciclado, cualquier arreglo para su bicicleta y otras máquinas modernas, la nueva distribución territorial en Francia, miles de negocios raros, su propuesta para la Expo de fin de siglo de París o un sistema de boyas olfativas para evitar encallamientos en las costas…soluciones que el Capitán debe a una sabiduría obtenida en sus largos trayectos en yate hacia tierras vírgenes y en las peligrosas correrías en el Oeste que protagonizó pegado a una barra americana.

Alphonse Allais (Honfleur, 1854 – París, 1905) fue incluido en la ‘Antología del Humor Negro’ de André Breton y reconocido por artistas e intelectuales como Marcel Duchamp, René Magritte o Umberto Eco.

page-d'accueil-alphonse-allaisTras un periodo de tranquila vida burguesa de provincias, y como era obligado para un chico de buena familia, Allais recaló en París para realizar sus estudios. Allí se integró rápidamente en la bohemia de Montmartre y de sus café cantantes y se adhirió a los grupúsculos que allí proliferaban, como los Incoherentes, los Hirsutos o los Hydropatas. Fundó entonces su propia escuela, el Fumismo, y se dedicó de pleno al Periodismo y la Literatura de urgencia en revistas como Le Chat Noir, Le Journal o Le Sourire, publicación fundada por él mismo.

Escribió una enorme obra consistente en centenares de cuentos y algunas novelas, entre las que destacan los libros: ‘À se tordre‘, ‘Deux et deux font cinq‘ o ‘L´Affaire Blaireau‘ (llevada al cine, entre otros, por Louis de Funès).