Libros: ‘La trampa’ (o por qué dan miedo esos hombres que caminan detrás de mí)

Por J. Guardia

trampa“Hay que matar a esas ratas que provocan los disturbios”, clamaba hace unas horas el dictador Muamar al Gadafi para sus opositores, aquellos que de pronto, inspirados por otros pueblos, decidieron salir del laberinto letal que ha encerrado Libia -al menos- los últimos 40 años. En Europa, hasta hace no tanto, tuvimos nuestros propios laberintos. Testimonio notable de uno de los más oscuros fue el que escribió el francés Emmanuel Bove (Paris, 1898-1945) en ‘La trampa‘, un inquietante relato de la situación de la Francia ocupada por los Nazis. La editorial Barataria ha rescatado recientemente en castellano este testamento literario del siglo pasado (Sigue leyendo si quieres saber más sobre esta novela de suspense y su autor).

El protagonista de ‘La trampa’, Joseph Bridet, se niega a aceptar la ocupación alemana después de la derrota del ejército francés en 1940 e intenta pasar a Inglaterra para unirse al general De Gaulle.

tramPara conseguir el salvoconducto que le permita salir de Francia entra en contacto con algunos de sus amigos de antes de la guerra, que ahora ocupan altos cargos en el régimen de Vichy. Sin embargo, a partir de ese momento, nada más llegar a Vichy y tratar con la policía, se pone en marcha un mecanismo que, poco a poco, se va cerrando sobre él. Desde la primera a la última página de la novela, Bridet se debate inútilmente para escapar de la trampa en la que, sin saber cómo ni por qué, con cada movimiento se hunde cada vez más. Una trampa que es también la que amenaza a toda Francia, la ocupada por los nazis y la de Vichy, perfectamente unidas por un régimen policial del que no escapa nadie.

De un estilo realista y con rasgos de humor negro, en esta novela de suspense de resonancias kafkianas Bove se acerca a la oscuridad, a la niebla en la que se mueven sus personajes sin ningún horizonte después de la ocupación nazi. Lo hace con distancia y, sin embargo, con compasión por las víctimas, ajenas siempre a cualquier heroísmo, hasta el punto de que su mala fe o su cobardía a veces les conducen a la muerte.

Bove es autor de más de treinta novelas, la primera de las cuáles, ‘Mis amigos‘, tuvo un gran éxito en la época. Desde André Gide, Rilke, Max Jacob a Beckett (“nadie como Bove ha tenido un sentido tan agudo del detalle”) o Peter Hancke, su traductor al alemán, le consideraron uno de los más importantes novelistas franceses.

Hijo de un exilado ruso y de una criada luxemburguesa, la infancia de Bove transcurrió en París, Ginebra e Inglaterra. En 1916 volvió a Paris, donde vivió condiciones muy precarias trabajando como conductor de tranvías, camarero, obrero en Renault, taxista…

bovechienTras contraer matrimonio, en 1921, se trasladó a las afueras de Viena. Para sobrevivir escribió novelitas populares con el seudónimo de Jean Vallois. Un trabajo que definió como “absolutamente ajeno al oficio de escritor”. En 1924 publicó su primera novela y a partir de ese momento comenzó un período de fecunda producción literaria.

Durante la ocupación alemana se negó a publicar ninguna obra y, en 1942, consiguió abandonar Francia con su segunda esposa. En Argel escribió sus tres últimas novelas –entre ellas ‘La Trampa’- que fueron publicadas después de la liberación. Durante su exilio en Argelia contrajo el paludismo y, a su regreso a Paris en 1945, murió.

Quién sabe, pasadas siete décadas desde el terror nacionalsocialista en Europa que retrató Bove, cuántos libros parirán las revoluciones actuales. Quién sabe cuántas trampas.