Hormigas subversivas en el país de las barras y las estrellas

Por J. Guardia

Antonio M. Jiménez / [email protected]

Pasaron a la historia de la contra-cultura norteamericana enterrando diez cadillacs de morro en un desierto de Texas. Se trata de los Ant-Farm (granja de hormigas), un grupo de arquitectos underground que durante gran parte de la década de los setenta puso boca arriba las grandes contradicciones de la sociedad estadounidense del momento a través instalaciones y performances como la reproducción del asesinato de Kennedy o la colisión de un coche contra un televisor delante de cientos de personas.

El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) lleva meses dedicando sus salas a la obra de este grupo, que comparte escenario con la muestra de Prada Poole, mencionada hace unos días en WEGO. Junto con el trabajo del arquitecto vallisoletano, los Ant Farm hacen gala en el centro andaluz de uno de los ejemplos más interesantes de arquitectura alternativa.

Concretamente, la muestra que podrá visitarse en la ciudad hispalense hasta el próximo día 8 de junio, recoge los trabajos Cadillac Ranch (El enterramiento antes mencionado de varios coches de este tipo en el desierto, que a Bruce Srpingteen le valió de idea para una canción con el mismo nombre y que llegó a compararse con el legendario Stonehenge),  Media Burn (otro cadillac customizado se estrella contra una pirámide de televisores) o The Eternal Frame, donde se sirven de la proyección del asesinato de Keneddy (el primer magnicidio televisado) para denunciar la espectaculización de la sociedad norteamericana.

Los Ant Farm bebieron de las ideas de Buckminster Fuller, Paolo Soleri o Archigram, así como de los modos de vida nómada o las performances coreográficas de Anna y Lawrence Halprin. Su labor como uno de los primeros y más importantes grupos activistas contra-culturales finalizó en 1978, tras incendiarse el taller en el que trabajaban.

A los interesados en conocer más de cerca la experiencia de estas hormigas (animal con el que se sentían identificados), dense prisa en visitar el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, en el antiguo monasterio de la Cartuja, pues quedan unos pocos días para que finalice la exposición.