La fiebre de la Edad Media

Por Thomas Esposito

Thomas Esposito/[email protected]

cartel de la fiesta medievalEste fin de semana los jardines del Prado darán un salto atrás de más de mil años al convertirse en el escenario del IV Mercado Medieval. Del jueves 15 al domingo 18 de mayo el parque se convertirá en un pequeño bosque de Sherwood, poblado de artesanos, mercaderes, trovadores, magos y bufones procedientes de toda Europa y pertenecientes a las tres grandes culturas del Mediterraneo. Cuatro días de encanto medieval, que conjugan espectáculo, diversión y reconstrucción histórica. Más de 100 puestos artesanos y de restauración y muchas actividades, como el taller participativo de cerámica y barro, el de madera, el de acunación de modeas y muchos talleres infantiles. Dentro del recinto se dedicarán algunos espacios a actividades específicas. Habrá una zona de exposición de aves rapaces, donde se organizarán espectáculos de cetreria, asì como una plaza dedicada a los niños, con caballos de madera y un galeón vikingo.

Aunque la gran actracción del mercado será el campamento medieval que albergará torneos, luchas y entrenamientos de caballeros, demonstraciones de tiro con arco y exposición de armas. En el mismo campamento actuarán grupos de teatro reconstruyendo las azañas de Robin Hood y de sus amigos de Sherwood, pero también personificando a personajes típicos de la cultura y mitología medieval, como trolls, gárgolas, bufones, magos y monstruos. Todo acompañado por juegos de fuego, humo y pirotecnia.

Además se cuentará con pasacalles, saltimbanquis, equilibristas y músicos recorriendo las calles y con espectáculos nocturnos de magia y música.

Los artesanos y artistas que participarán al Mercado medieval proceden de varios paises de Europa y Africa, entre los cuales Italia, Francia, Portugal, Tunez, Alemania, Marruecos e Inglaterra. Pertenecen a una nueva tipología de artistas, que se dedican enteramente a estos típos de fiestas.

Los mercados medievales de hecho han vivido en los ultimos años una grande y rápida difusión. Muchos relacionan su éxito con el del género fantasy y de los juegos de rol, que han vuelto a ser de mode también gracias a películas como “El Rey de los anillos” o “Harry Potter”. Sin embargo estos ‘artesanos procedientes del pasado’ tienen un arte propio, una mezcla de espectáculo, artesanía y tensión educativa, que es dificil de relacionar con otras experiencias. Muchos artesanos que participan en estas manifestaciones son profesionales especializados en construir armas, fundir bronce, tratar cuero y en muchas otras artes que ya no tienen mercado pero que les dan la oportunidad de vender como un espectáculo su propio trabajo. Los mercados medievales son de momento, y en todos los sentidos, un mundo a parte.

Una pasión que ha contagiado toda Europa y que tiene como escenario natural países como España, Francia e Italia. Solo en Andalucía ya se organizan 39 fiestas a tema medieval cada año y en Internet ya hay varias páginas dedicadas a los mercados medievales. Algunas son Mercadosmedievales.net o Mercadosmedievales.info, que además de recopilar información sobre las fiestas medievales en España, funcionan como lugar de encuentroy coordinación entre aficionados y profesionales, que pueden así establecer nuevos contactos y conocer nuevas ideas y experiencias para desarrollar su arte.

En Europa destaca el caso de Italia, donde esta tradición lleva más tiempo que en ningun otro lado. Algunas fiestas medievales italiana han llegado a la edición número XX y algunas tradicciones siguen en pié directamente desde la Edad Media. En el país de la bota ha nacido hasta un parque cultural dedicado a la Edad Media. En la provincia de Modena 18 ayuntamientos se han coordinado para la constitución de lo que llaman “Parco del Medioevo”, una amplia área en la cadena montuosa ‘Apennini’ dedicada a la reconstrucción historica y al espectáculo medieval.

El de las fiestas medievales es un fenómeno que crece año tras año y que curiosamente está devolviendo la vida a actividades que estaban a punto de extinguirse. No solo tradicciones artesanas, sino también deportes tan poco mediáticos como la esgrima y el tiro con arco, o esa sensación que solo las calles repletas de bufones y mercaderes son capaces de transmitir: el encanto por un mundo que ya no tenemos.