La noche que Shinova me robó el corazón

Por Lorena Lucenilla

Una semana ha pasado ya y todavía tenemos en la cabeza cada uno de los momentos que vivimos en la Joy Eslava con los vascos Shinova. La sala acogió entre sus paredes a la gran familia que han sido capaces de formar en estos años Gabriel, DanielEriantzAnder y Joshua.

Y ya os digo yo que aquello estaba a reventar de gente minutos antes de que los chicos saltaran al escenario.

Las elegidas para esta noche tan especial de despedida, por supuesto, fueron los grandes éxitos de Volver, el disco que les ha llevado por un sinfín de escenarios a lo largo de este tiempo. Y más aún, que les ha permitido ser capaces de conseguir el sold out casi dos meses antes de la fecha anunciada para el concierto. No muchos grupos de nuestra escena pueden decir eso, así que desde luego, es algo a destacar.

“Paisajes” o “Gravedad cero” entre otras sonaron entre las paredes de este antiguo teatro con tanto encanto que es la Joy. Pero no se queda la cosa aquí, pues estos cinco siempre saben como sorprendernos. Y vaya que si lo hicieron con una versión muy loca de “La chica de ayer”. Tanto se vino arriba el vocalista que acabó saltando entre el público como si fuera uno más de nosotros. Como si lo estuviera disfrutando más que cada uno de los presentes aquella noche.

El broche de oro lo ponen unos cañonazos de confetti y “Para cambiar el mundo” , con la que el público enloquece y se emociona. Recuerdo como flashes en mi cabeza las caras de muchos fans emocionados ese viernes. Me recuerdo a mí nerviosa por verles por tercera vez en un año, algo que no suele pasar mucho. Recuerdo con ternura a Gabriel agradeciendo, como siempre, la labor de los medios de comunicación, grandes o pequeños. Y sí, es de bien nacidos ser agradecidos, así que gracias, de verdad. Gracias por tanto.

Quien escribe solo puede desear seguir viéndoos crecer, porque lo que viene después de esto es grande. Grande de verdad.

Fotografías: Lorena Lucenilla para Revista ¡WEGO!