The Trackers, renovados y enérgicos en ‘La cuestión es lo que pasa’

Por Nuria Sanchez

Reencontrarse con viejos amigos siempre alegra el corazón. Nuestra cita confirma que The Trackers no solo reman en la misma dirección, sino que llegan muy renovados y llenos de energía. Con Ya vamos viendo dejaron bien claro que los directos -cercanos- son su asignatura preferida y que para la banda la música es mucho más que una forma de vida. La cuestión es lo que pasa es “el penúltimo disco de The Trackers y en él encontrarás las preguntas a todas tus respuestas (voces de La Cia Milagros).

Revista ¡WEGO!: Los principios, ¿cuál es vuestra carta de presentación ante el público? 

Lolo Conde: El germen de la banda somos Marcos (a la guitarra) y yo (a las voces). La propuesta tiene un recorrido: en un principio los temas eran más acústicos, luego ya fueron cogiendo un poco la forma de banda. Estilísticamente nos acercamos al swing, pero no de un manera muy ortodoxa, sino más bien libre y sin prejuicios, a nuestra manera. The Trackers ha sido formándose poco a poco. El primer disco que sacamos, que era lo que teníamos en ese momento, tenía un molde que era bastante fiel al directo (prácticamente del local de ensayo al estudio).

¿Por qué The Trackers? ¿Qué relación guarda con vuestros temas?

Tiene una explicación. Al principio, antes de componer temas, hacíamos versiones. Lo de “Trackers” viene en cierto modo por lo de los tracks (pistas) de los CDS… (track 1, track 2). Los Trackeadores, los cancioneros (risas). Más tarde descubrimos, a tavés de guiri que tenemos en la banda, que The trackers también puede significar los rastreadores (tracker es rastreador). Por ahí el nombre, que fue un cosa fortuita. Muchas veces decimos: “¡ay qué ver que somos un grupo que cantamos en castellano y tenemos un nombre en inglés!” (risas). Para muchos somos ya “Los Trackers”. El grupo hace al nombre, tiraremos para delante con él.

El primer trabajo se llama Ya vamos viendo y os abre camino. ¿Cómo os ha ido hasta este justo momento?

La experiencia que hemos tenido con el anterior disco ha sido muy buena. Hemos tocado, a decir verdad, en salas pequeñas; hemos ido muy poco a poco; hemos tocado, sobre todo, por Andalucía, en muchos sitios. La acogida siempre ha sido bastante buena, estamos muy satisfechos con todo lo que nos dio el disco anterior, pero ya pensábamos que era momento de hacer un segundo disco en la medida en que íbamos evolucionando y viendo las cosas de otra manera, surgen sonidos nuevos… Era el momento. Este primer disco habla de la necesidad de tener algo en la calle con el fin de poder presentarnos de alguna manera. Salió un poco de ahí. Con el tiempo, todo ha ido madurando y este segundo disco pensamos que está mucho más pensado y elaborado.

La cuestión es lo que pasa

Cómo ha vivido La cuestión es lo que pasa su proceso de creación. Me cuentas que visteis  que era el momento de continuar y lanzar un segundo trabajo. ¿Hubo parón entre Ya vamos viendo y el que acaba de nacer?

Parar no hemos parado… es decir, a veces tocas más y otras menos, pero parar en sí no. Lo que ocurre es que muchos temas han ido saliendo durante todo este tiempo, al igual que otros tantos son los que se quedaron atrás en el disco anterior. Con el tiempo han ido madurando y, después de algunos arreglos, les hemos dado el visto bueno para que aparecieran en este disco. Pero, ya te digo, muchos temas de este nuevo disco tienen el mismo tiempo que los temas del disco anterior, de hecho ya los tocábamos en directo. Llegamos a un punto en que vimos que teníamos material más que suficiente para sacar otro disco. Hicimos la criba y para delante. Elegimos siguiendo varios criterios: coherencia, gusto, etc. El proceso de composición ha sido fluido, pero no hemos parado en ningún momento.

Sois muy amigos de los directos y está claro que disfrutáis muchísimo sobre el escenario. Pero ya que hablamos de grabaciones, ¿disfrutáis igual encerrados entre cuatro paredes?

La verdad es que sí, en el estudio lo pasamos en grande, también tenemos la suerte de que estamos muy bien acompañados; grabamos con Álvaro Gandul, que es amigo, aquí en casa, en Alcalá (nuestro pueblo), él nos ayuda con la producción, es un persona que siempre está a tu lado sumando y aportando ideas… un lujazo de compañero. Tenemos la experiencia de Jimmy Glez, nuestro batería, que ha grabado infinidad de discos, lo que hace que sea un tipo muy resolutivo a la hora de meterse en un estudio. Lo que quiero decir es que cuando te encuentras con esa serie de personas en un estudio, todo es muy fácil, no tenemos la tensión que en un momento dado muchos pueden llegar a tener. Todo ha sido de forma relajada y muy fluido. También hemos tenido el privilegio de ir tranquilos, no hemos corrido, nos hemos tomado nuestro tiempo, sin prisas y sin horarios, y esto creemos que se nota en el resultado.

La cuestión es lo que pasa

Nombras a Álvaro Gandul, pero hablemos de otro que también ha puesto su grano de arena: Jacobo Fernández, quien se encarga de las mezclas. Esta combinación de gente parece que no flaquea por ningún sitio. ¿Os han llegado ya las primeras impresiones?

Es pronto, pero ya vamos recibiendo algunas críticas por parte de gente cercana al proyecto. La verdad es que los conocidos están súper encantados, nos dicen que piensan que hemos pegado un salto brutal y que sonamos muy bien, que hemos mejorado en la producción, en la composición, en las letras… (risas). A mí me gusta el disco anterior, quiero decir, no porque este sea bueno el otro es muy malo. No lo veo así. Pero me alegra que la gente piense que lo hemos hecho mejor. Luego, también, nos hemos encontrado con gente nueva en el camino: cuando tocamos en el Intra.Riberas conocimos a mucho público nuevo. La experiencia allí fue fantástica, aunque un poco dura al principio (fuimos la primera banda en tocar), pero lo asumimos y para delante: se fue sumando cada vez más gente y acabamos el concierto muy contentos. Después, cuando sales a tomarte unas cervecillas, lo notas en la gente, que se te acerca para hablar de The Trackers.

Una pequeña previa de La cuestión es lo que pasa: ¿de qué hablan sus letras?

En las letras de este disco hemos metido (vamos, ya en el otro disco se dejaba ver un poco) a Mariano Valverde, con el que escribo las letras a medias, lo que nos da otro punto de vista y una forma muy particular a la hora de escribir. Por otra parte, siempre intentamos hablar de temáticas distintas. Se puede hablar del amor (y de muchas maneras), pero también se puede hablar de muchas otras cosas. Nosotros intentamos eso, hablar de cosas menos típicas, aparte de las más recurrentes, que también están en el disco. Resaltaría que el disco tiene otras temáticas que, quizás, no son tan habituales.

De las letras a las cámaras. ¿Cómo fue la grabación de “La gran mentira”?

La grabación fue fantástica, imagínate cómo acabamos. Fueron dos días increíbles. Fue todo real y totalmente verídico, vivimos dos días de auténtica fiesta. Contamos con la presencia de grande profesionales como es la productora Focal35, que hacen unos vídeos maravillosos, y con mi amigo Andrés Blanco, que es compañero también del teatro, quien nos hizo el favor de pegarse dos días con nosotros en el rodaje. Confieso que antes de sacar el vídeo no sabía si se nos había ido la olla o no (risas)… Luego, cuando lo presentamos, después de ver la acogida que ha tenido en las redes, la cosa cambió. La gente lo ha recibido como una historia simpática y a nosotros nos ha encantado.

¿Cuáles son vuestras pretensiones viendo cómo está el patio en la música?

Desde que salimos hasta hoy no ha cambiado nada. Intentamos hacerlo cada vez mejor, sentirnos cada vez más libres (decidimos mandar a tomar viento a las etiquetas), hacer lo que nos gusta (siempre que sonemos a lo que somos), que todo esto quede reflejado en el disco (que creemos lo hemos conseguido). Esperamos que nuestra música la escuche cuanta más gente, mejor. Para nosotros hacer el disco ya es un éxito y lo que venga siempre será un regalo. Intentaremos tocar mucho y ante audiencias más numerosas. Esa es la lucha, en esas estamos. En noviembre estaremos presentando La cuestión es lo que pasa en una sala de Marbella y el 5 de diciembre presentaremos el disco en el Teatro Gutiérrez de Alba (de Alcalá).