Dan Kaplan and Krooked Tree: Sosiego sureño

Por Salvi Nuñez

dan-kaplan-krooked-tree-the-indescribable-hatCada vez recelo más de los discos que se me pegan desde la primera escucha, será la edad o la perspectiva, pero la sensación de cogerle el punto poco a poco a trabajos delicados y alejados de lo ocasional tiene una parte placentera que los distingue. Me puse a escuchar el segundo disco de Dan Kaplan and Krooked Tree, country folk, americana… géneros no muy arraigados por estos lares más allá de Wilco o The Jayhawks, y escucha tras escucha fui entrando en The Indescribable Hat, el nuevo material de este estadounidense afincado en Sevilla desde hace ya varios años.

Y arranca suave, Angel wing se deja caer lentamente, una canción preciosa y melancólica donde se encuentran voces femeninas y una nostalgia en el ambiente que acompañará gran parte del disco. La guitarra imprescindible como elemento vertebrador, arreglos de cuerda y melodías que podrías escuchar en cualquier decadente bar del mid-west estadounidense, teclados y los slides clásicos del género articulan las canciones, pausadas en su mayoría pero todas con sus matices, destacando en la primera mitad la dulzura de la apertura o la genial Come back, con ese estribillo tan triste y delicado a la vez.

También hay tiempo para escuchar a Dan Kaplan a solas con su guitarra o sentir cómo el disco se anima por momentos con dos de sus cortes más pegadizos: Fall behind, que con un ritmo de guitarra más vivo y los siempre geniales violines tendría cabida en la banda sonora de Treme casi sin despeinarse, y Blows away, que se acerca más al rock o al Dylan más accesible del Like a rolling stone.

El epílogo es pausado y placentero, ideal para volver a dejarlo todo en su sitio. En definitiva, The Indescribable Hat es un disco para oír desde la madurez y la tranquilidad que necesita el género, una parsimonia esencial para saborear un buen pedacito de country folk de raíces. Así que apaga la tele, enciende unas velitas en buena compañía y ponte a cenar con Dan Kaplan de fondo, verás como casi sin darte cuenta sus canciones te van calando.