De Madrid a Delimbo

21.03.2012 | Exposiciones | Paula Velasco

Cuatro artistas, cuatro estilos, una ciudad. Madrid ha servido como lienzo y como inspiración;  de sus calles emana el arte que ahora ha recogido la galería Delimbo en forma de exposición. Hecho en Madrid cuenta con la presencia de Suso 33, Nuria Mora, Neko y Nano 4814  y permanecerá abierta al público hasta el 30 de abril.

La galería nos recibe con los collages de S.Bimbo, ya colgados en la pared. Desde la puerta puede intuirse la calidad y la orientación de esta muestra, una apuesta que va más allá de la Sevilla añeja para traer a la ciudad el trabajo de artistas urbanos de renombre. La propia sala ha sido intervenida: las paredes lucen nuevas pinturas de guerra. Entre motivos florales y colores vivos empieza este viaje de la mano de Nuria Mora y sus geometrías. Su obra ha traspasado la frontera de la calle y ha llegado a exhibirse en galerías de reconocido prestigio, pero nunca ha olvidado sus raíces. Trabaja con papel y con colores brillantes que selecciona en función de la luz que iluminará la obra final. La flora que nace de sus manos no conoce límites, sale de los marcos y salta de una obra a otra, sin limitaciones y sin tapujos. Los tonos chillones conviven con trazos negros, duros y decididos.

De la luz de Mora saltamos a la luz de Suso33. Natural de Gijón, lleva desde los 80 dejando su huella en las calles. Tras llenar las ciudades de figuras antropomórficas ha decidido dar un paso más allá, y ahora se dedica a una nueva disciplina que él denomina “Pintura Escénica en Acción”. Sus actuaciones beben de distintas fuentes: desde el arte escénico a su experiencia urbana, de la performance y lo audiovisual. Su pintura está viva y se mueve. Cambia y habla. Es inevitable quedarse embobado mirando la pantalla en la que Suso33 dibuja a golpe de spray, donde nada es lo que parece. De la pared pintada de negro cuelgan varias fotos, testigos de su paso por las calles, que completan su discurso.

Seguimos nuestro camino y chocamos de frente con el talento de Neko. Una bolsa de pintura rojo sangre nos anticipa lo que vamos a presenciar. Ha reinventado el arte urbano y lo ha sublimado en un lenguaje nuevo, una manera de intervenir el entorno a medio camino entre el graffiti y la poesía y todo esto sin perder la frescura. Si los muros reales se le quedan cortos, salta a los muros ficcionales. Su obra puede ser de todo, pero nunca aburrida.

El trabajo de NANO4814 tampoco se queda atrás. Su obra traspasa todos los límites que hayan existido para hablar con un lenguaje propio, nutrido de la ilustración más naïf. La pintura se sale del cuadro para intervenir directamente en la sala. Es un artista multidisciplinar sin miedo a lo desconocido. Ha pasado de salir a la calle a jugar con el espacio expositivo. Él dice que el arte le ayude a mantenerse cuerdo, y al espectador su arte le ayuda a replantearse su idea del graffiti.

Ya lo sabes, si quieres ver algo distinto en esta Sevilla de santos y penitentes que se nos viene encima no dudes en visitar la galería Delimbo. La exposición, que se inauguró el pasado día 8, permanecerá abierta hasta el 30 de abril. Puedes acercarte de lunes a sábado, de 11 a 14 y de 18 a 20:30. Merece la pena.