El cubismo según Rivera

Por Paula Velasco

La Casa de la Provincia de la Diputación de Sevilla ha acogido durante el transcurso del último mes una exposición dedicada a la faceta cubista del reconocido pintor Diego Rivera. Bajo el título Diego Rivera, cubista. De la Academia a la Vanguardia. 1907-1921 la muestra trae a la capital la obra menos conocida de uno de los pintores más importantes del siglo XX, que podrá visitarse hasta el 30 de octubre.

Tras su paso por Málaga llega a Sevilla una selección de treinta obras que, tal y como indica el título de la exposición, abarcan desde 1907 hasta 1921 y han sido cedidas por museos, instituciones culturales y colecciones particulares repartidas por todo el mundo. Gracias a la esta aportación se ha podido conocer por primera vez en Europa la obra basada en la experiencia vanguardista del mejicano, que hasta ahora había pasado desapercibida.

En la vanguardia de Rivera todo tiene cabida, el retrato se alterna con el bodegón, el paisaje y escenas costumbristas. La misma libertad temática se refleja en la elección de los materiales y técnicas: hay acuarela, óleo y dibujos elaborados concienzudamente a base de grafito en soportes tan dispares como telas, madera o corcho. La Fundación Unicaja ha editado un catálogo a partir de la obra de Diego Rivera que conforma la muestra en el que estudiosos del arte del pintor colaboran con un análisis detallado de la etapa cubista del pintor mexicano, su relación con esta vertiente artística y la aportación procedente de su estancia en Europa.

Aunque el pintor es conocido mundialmente por sus murales pocos conocen la obra que elaboró durante la primera etapa de su trayectoria artística, época en la que una beca le permitió desplazarse a Europa y aprender de grandes maestros como Picasso. Su devenir le trajo a España, donde permaneció un tiempo como pupilo en el taller de Eduardo Chicharro e investigó la obra de artistas patrios de renombre como Goya. Tras su estancia en nuestro país alternó residencias en distintos lugares hasta acabar en Francia, donde entró en contacto directo con el cubismo de la época y se empapó de su esencia. Quiso explorar también el trabajo de los impresionistas, experiencia que se ve reflejada en la producción artística expuesta en la Casa de la Provincia.

Tras empaparse de la colección queda latente una pregunta sin respuesta. Diego Rivera nació en Guanajuato, México, en diciembre del 86. Su vida estuvo marcada por el amor a las mujeres y al comunismo, pero fue expulsado del partido comunista mexicano y se divorció en numerosas ocasiones, incapaz de ser fiel ni a la mismísima Frida Kahlo. Participó de los festejos de los diez años de la Revolución de Octubre y dio asilo político a Trotsky, pero en su etapa vanguardista no bebió de las aguas del constructivismo o, al menos, lo recordamos sólo como cubista. Si hay una respuesta a esta ausencia se encuentra en esta exposición, donde las corrientes vanguardistas aparecen retratadas en cada cuadro.

El Rivera Cubista sólo estará en Sevilla hasta este domingo. Puedes visitar la muestra de 10 a 14 h. y de 18 a 21 h. con entrada gratuíta en la Casa de la Provincia de Sevilla