Conciertos navideños en Malandar: la Mula y la Banda de la María

Por Thomas Esposito

mula_banda_mariaEl pasado viernes la sala Malandar volvió a celebrar su navidad funky, una misa profana oficiada a obra de los 14 magníficos caballeros de la Mula. Un concierto que fue quizá el momento más alto de un fin de semana que, en las tres noches del jueves al sábado, vio desfliar por la sala de la calle Torneo a grupos como La Troba Kung-fú, la Mula y la Banda de la María, esta última celebrando su XIII aniversario. Tres grupos con estilos y público diferentes. Abrieron las danzas los catalanes de la Troba Kung-Fú, que propusieron el mestizaje rumbero de sudisco ‘A la panxa del bou’. Luego fue el turno de la Mula, que brindó a un Funky Christmas and Happy Soul Year, y, finalmente, al cachondeo callejero de la Banda de la María. Sigue leyendo para ver las fotos de los conciertos.

La Mula

Viernes 17 de diciembre de 2010

El viernes ya era día de almuerzos y cenas de navidad para grupos de amigos, compañeros de trabajo y otros colectivos más o menos estructurados que se juntaban bajo el blanco cielo de Sevilla para celebrar las festividades invernales. Celebraciones que algunos ya tenemos asociadas, desde ya varios años, al Funky Christmas de la Mula, la jam band de la downtown sevillana que desde el lejano 2007 aviva las salas andaluzas con su funky anglosajón y sureño. El viernes la tradición se repitió y la Mula apareció en una sala Malandar vestida de luces y guirnaldas, delante de un público de incondicionales que, cuando tocan los suyos, nunca deja una sala a medio llenar.

Huérfanos de su percusionista J.Carmona, uno de los componentes más carismáticos, los músicos de la Mula llenaron como siempre la sala y el escenario con su energía y su presencia escénica. Exceptuando la baja de Carmona, se presentaron al completo: Charlie Riverboy lideraba como siempre una banda formada por una batería, la de Sleepy James, dos saxos, además de el de Charlie, el barítono de Nacho Sexy Patagonia y el tenor del Dr.Miami, dos trompetas, las de King Rivero y del Reverendo Brown, el trombón de Fantasy Plaza, el Hammond de Big Papa Girón, la armónica tóxica de Hoochie Coochie Canijo, el altísimo bajo de Ricky Candela y la superba guitarra de Humberto ‘Araña’ Girón.

Su funky no tardó mucho en estallar, aunque eso sí, nos dejó gratamente sorprendido su nuevo repertorio. Nos habíamos preparado para disfrutar de otra gran actuación de la Mula, de volver a escuchar su ‘Fantasy Egg’ y su ‘Funky de la Mula’, sin embrago, aunque el eje del concierto siguió siendo su grito de guerra al ‘Soul Power’, fueron otros los temas que nos llamaron la atención. Temas que nunca habíamos escuchado, como ‘Supersuculent’ o ‘Anal Gel’, y que quizá se acercan más a aquel sound que, según nos confesó Charlie al día siguiente, no habían logrado plasmar en el primer intento de grabación de un disco. A este propósito pedimos disculpa por los errores que podamos cometer citando los nombres de los nuevos temas, ya que nuestra fuente de información ha sido el arrugado setlist recogido en el mismo escenario después del concierto.

Siguiendo el listado marcado en el mágico papelucho el orden de los temas debería haber sido el siguiente:

1. Policiaco

2. Funky de la Mula

3. Put

4. Funky astronaut

5. Wait for tomorrow

6. BPPK

7. Gettho

8. Fantasy Egg

9. Kisses,

10. Anal gel

11. Repikaita

12. Blues

13. Supersuculent

14. Soul Power.

Una vez más, un desborde de ritmo y un auténtico viaje hacia el mundo de la música negra, de los padres fundadores del rock y del pop, un tributo a los grandes del soul, a todos ellos, sin excluir a nadie, sin ahorrarse nada. La conexión que la Mula logra establecer con su público es única. Todo lo que sale de sus armas letales, sea el saxo de Nacho, la armónica del Canijo o la voz de Charlie, consigue tejer hilos invisibles – o mejor dicho, cables, que está más de moda – con todos y cada uno de los que están debajo del escenario. Cables a través de los cuales viajan las ondas de los micros, los platos, las cuerdas y los vientos de la banda, y que consiguen mover al público como la iluminación divina conseguía mover a John Belushi en la iglesia del reverendo Cleophus James en ‘Blues Brothers’, gran tributo cinematográfico de John Landis al blues y al soul.

El concierto culminó con el sorteo de una paletilla, que ganó a la segunda extracción el número 147 – ¡que la disfrute en compañía! – y que sirvió de excusa perfecta para tomar un respiro antes del apretón final, el himno al orgullo soul ‘Soul power’. Otra rafaga de solos – espectacular el de la guitarra de Humberto ‘Araña’ Girón – y la consueta explosión final de rock dejaron claro que no había más tiempo para bis. Los chavales recogieron sus bártulos y se fueron, mientras nosotros, cansados y satisfechos, empezabamos nuestra consueta ronda de felicitaciones.

Ver más fotos del concierto de la Mula en nuestra galería de Flickr

La Banda de la María

Sábado 18 de diciembre de 2010

Al día siguiente, aún con los rastros de las celebraciones del Funky Christmas, la sala Malandar abrió sus puertas a una formación histórica, por recorrido y por género musical, en Sevilla. La Banda de la María, agrupación que lleva 13 años pateando las calles de toda clase de pueblo español con su música, su alegría y su teatralidad.

Su actuación en Sevilla la noche del sábado fue una ocasión perfecta para volver a juntar en el mismo escenario a los miembros actuales con algunos de sus fundadores, Luis Navarro, Javier Centeno y Oriol Boixader, que compartieron espacio con los 9 componentes de la banda base, más otros artistas invitados, por un total de 15 personas. El estilo callejero de estos ‘multiartistas’ adictos al cachondeo marcó la totalidad de su actuación. Desde el primer minuto el concierto – si así se puede llamar – fue un juego de chistes y dobles sentidos entre los músicos y un público que demostraba ser de los más fieles. El largo recorrido de la banda se reflejaba en la edad media del respetable, significativamente más alta que la del día anterior, y esta sintonía entre arriba y abajo del escenario hizo que la actuación resultase aún más familiar.

Las dotes histriónicas y vocales del frontman Alex O’Dogherty abrieron la actuación con una declaración de guerra a ‘cualquiera que intentase detener la celebración del concierto’, una advertencia que valía primero para la misma banda, que durante casi dos horas mantuvo altas la tensión y la atención de sus incondicionales. Por detalles como la escasez de micros y la dificultad de Alex&Co. para mantener sus figuras encimas del escenario, se notaba que el espacio cerrado de la sala le venía algo estrecho a estos animales de la calle, que de hecho empezaron jugando al 1,2,3 Estrella entre el público justo después de la intro ‘Señoras y señores’ y antes de ‘Indian chicken’.

Luego fue el momento de Luis Navarro, primero de los tres padres fundadores, que se unió a la actuación tocando el saxo en ‘Días felices’. La misma suerte le tocó poco después a otro padre fundador, Javier Centeno, que subió al escenario para tocar la trompeta y cantar ‘Grillo’, al trompetista Dani Selva y al tercero de los padres fundadores, el payaso Oriol Boixander, que tocó la flauta con la banda a partir de ‘Uachuwei’.

Setlist:

1.Señoras y señores

2. Indian Chicken

3. Pulp Fiction

4. Días felices

5. Italiano

6. Central level

7. Grillo

8. Steve

9. Ciudad cero

10. Use me

11. Stand by me

12. Uachuwei

13. Bollywood

14. Garabato

15. Eminence

16. I used to

17. Lil’liza

Juntos los 15 miembros, tantos los permanentes como los ocasionales, nos regalaron momentos hilarantes y puntos casi románticos, como en el caso de su peculiar versión de ‘Stand by me’. El cabaret se alternaba continuamente con la música, consiguiendo plasmar en la sala un atmósfera de verdadera fiesta que culminó con la entrega de cientos de trompetitas y la pitada final que concretizó en imágenes y sonidos la fundamental participación del público a lo largo de todo el espectáculo. Pero no fue suficiente. Frente a las aclamaciones de la gente la Banda tuvo que volver al escenario después de haberse despedido para hacer un bis, esta vez auténtico, pedido a voces por el público y autorizado por la sala de manera excepcional. Fue así que la banda se bajó del escenario y terminó su actuación como suelen hacer en las calles: tocando y bailando entre la gente. Y esa noche, entre su gente.

Ver más fotos del concierto de la Banda de la María en nuestra galería de Flickr